MASC en A Coruña: Una alternativa real a los Tribunales.
Resolver tu conflicto sin pleito ya no es solo recomendable: en la mayoría de casos civiles y mercantiles, la ley te exige intentarlo. Te acompaño en todo el proceso.
¿Qué son los MASC?
MASC son las siglas de Medios Adecuados de Solución de Controversias. Es la familia de mecanismos pensados para que dos partes en conflicto lleguen a un acuerdo sin necesidad de pleito o, al menos, lo intenten de forma seria.
Bajo este nombre la ley engloba vías como la mediación, la conciliación privada, la oferta vinculante confidencial, la opinión de experto independiente, el derecho colaborativo o, simplemente, la negociación directa con la otra parte llevada por sus respectivos abogados.
En el Despacho analizamos y te asesoramos sobre cuál es el Medio de Solución de Conflictos extraprocesal que se adapta mejor a tu caso y te ofrecemos el espacio, los profesionales y las herramientas necesarias para desarrollarlo, ya se trate de una Mediación, una Negociación, una Conciliación o un Arbitraje.
Por qué oirás hablar de los MASC cada vez más
La Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, introduce un cambio estructural en el sistema español: para presentar la mayoría de demandas civiles y mercantiles, primero hay que acreditar que se ha intentado resolver el asunto por un MASC. Es lo que técnicamente se llama requisito de procedibilidad.
En la práctica significa que ya no se puede ir directo al juzgado: si el intento de acuerdo no se hace o no se documenta correctamente, la demanda no se admite. Por eso elegir bien el MASC y prepararlo con cabeza es ya parte esencial de cualquier estrategia jurídica.
Tipos de MASC con los que trabajo
Medición: Un tercero neutral, el mediador, ayuda a las partes a hablar de forma estructurada y a buscar un acuerdo. La decisión sigue estando en manos de las partes: el mediador no impone nada. Es especialmente útil en conflictos familiares, vecinales y mercantiles continuados.
Conciliación Privada: Similar a la mediación, pero el conciliador puede proponer fórmulas de acuerdo. Resulta práctica cuando las partes quieren una vía más directa, con un profesional que oriente activamente la negociación.
Negociación directa con asistencia letrada: Cada parte va con su abogado y se intenta cerrar un acuerdo formal. En muchos asuntos cotidianos —deudas, contratos, daños— este es el MASC más sencillo y ya cumple con el requisito de procedibilidad si se documenta correctamente.
Oferta vinculante confidencial: Una de las partes hace una propuesta económica seria y confidencial a la otra. Si no se acepta y luego un juzgado dicta una resolución menos favorable, eso tiene consecuencias económicas para quien rechazó la oferta. Es un instrumento muy potente en reclamaciones de cantidad.
Opinión de experto independiente: Las partes acuden a un tercero técnico —no a un juez— para que evalúe el asunto y emita una opinión razonada. Útil cuando el conflicto depende mucho de cuestiones técnicas (peritajes, valoraciones, tasaciones).
Derecho colaborativo: Modelo en el que abogadas y clientes se comprometen por escrito a trabajar para alcanzar un acuerdo, renunciando a litigar mientras dure el proceso. Especialmente recomendable en separaciones y divorcios donde se busca preservar la relación familiar.
Cuándo conviene un MASC y cuándo los Tribunales de Justicia
Un MASC suele ser la mejor opción cuando…
- Hay disposición —aunque sea mínima— de la otra parte a hablar.
- El conflicto puede agravarse si se enquista (familia, vecindad, socios).
- Lo que está en juego es razonablemente cuantificable y se puede cerrar con un acuerdo.
- El tiempo es un factor crítico y un pleito largo es perjudicial.
- Importa preservar la relación personal o comercial.
Los Tribunales de Justicia suelen ser la mejor opción cuando…
- La otra parte se niega de forma clara y reiterada a negociar.
- Existe riesgo de prescripción inminente del derecho.
- Hay urgencia real (medidas cautelares, alimentos, desahucios).
- La pretensión necesita una sentencia con eficacia ejecutiva inmediata.
- Está en juego un derecho fundamental que solo un juez puede tutelar.
Cómo te ayudo en un MASC, paso a paso
1. Análisis de viabilidad: Estudiamos tu caso para decidir si un MASC tiene sentido y, en ese caso, cuál es el más adecuado. Esto evita escoger un mecanismo que solo añade tiempo sin valor real.
2. Preparación estratégica: Definimos objetivos mínimos, máximos aceptables y lo que no estás dispuesto a ceder. Reunimos la documentación que respalda tu posición. Sin esa preparación, una mediación o una negociación se convierte en una conversación sin rumbo.
3. Comunicación con la otra parte: Tomo el contacto formal con la contraparte, dejando trazabilidad escrita. Esto, además de profesionalizar el intento, sirve para acreditar después el cumplimiento del requisito de procedibilidad si finalmente hay que demandar.
4. Sesión o sesiones de negociación: Acudo a las sesiones contigo o las llevo en tu nombre, según el MASC elegido y tu preferencia. Mantengo siempre la línea de la estrategia pactada.
5. Cierre del acuerdo o documentación del intento: Si hay acuerdo, lo redactamos con todas las garantías de ejecutividad: en muchos casos puede convertirse en título ejecutivo. Si no hay acuerdo, documentamos formalmente el intento para poder iniciar la vía judicial sin riesgo de inadmisión.
Preguntas frecuentes sobre los MASC
¿Es obligatorio acudir a un MASC antes de demandar?: En la mayoría de asuntos civiles y mercantiles, sí. La Ley Orgánica 1/2025 lo establece como requisito de procedibilidad. Existen excepciones (procesos en los que está en juego la tutela de derechos fundamentales con urgencia, ciertos procedimientos especiales, etc.) que valoramos caso por caso.
¿Cuánto cuesta un MASC?: Depende del tipo. Una negociación entre abogados solo implica los honorarios profesionales. Una mediación o una conciliación añaden los honorarios del tercero. En todo caso, el coste de un MASC es habitualmente muy inferior al de un procedimiento judicial completo.
¿Cuánto tarda?: Una negociación bien llevada puede cerrarse en pocas semanas. Una mediación suele desarrollarse en un puñado de sesiones a lo largo de uno o dos meses. Frente a los plazos de un procedimiento judicial, la diferencia es muy relevante.
¿El acuerdo tiene fuerza si la otra parte luego no lo cumple?: Sí, siempre que se documente correctamente. Un acuerdo de mediación elevado a escritura pública o homologado judicialmente, por ejemplo, tiene fuerza ejecutiva equivalente a una sentencia.
¿Puedo ir al MASC sin abogado?: Legalmente, en algunos MASC, sí. Pero ir sin asesoramiento jurídico equivale a negociar sin saber qué se cede. Acudir con abogada protege tus intereses y, además, asegura que el procedimiento cumple los requisitos formales para servir como antesala de un eventual juicio posterior.
